El índice del dólar estadounidense (DXY) opera con leve variación, ubicándose en 106.63, mientras los mercados aguardan con cautela la publicación de las nóminas no agrícolas el próximo viernes. Tras un inicio de semana marcado por tensiones políticas en Francia, los inversores adoptan una postura prudente, anticipando también la intervención del presidente de la Fed, Jerome Powell, aunque no se esperan comentarios de impacto significativo.

Resistencias clave y escenarios alcistas
En el corto plazo, el nivel de 106.65, correspondiente al máximo intradía, representa una resistencia importante. Si el DXY logra consolidarse por encima de este nivel, los próximos objetivos para los alcistas serían 107.00, nivel psicológico crucial, seguido por 107.35, máximo registrado el 3 de octubre de 2023.
Soportes clave y riesgos bajistas
En caso de un retroceso, 106.50 se presenta como el soporte inmediato. De perderse este nivel, podría dirigirse hacia 105.53, un nivel técnico destacado alcanzado en abril, con mayores riesgos hacia 104.00, donde la media móvil de 200 días (actualmente en 104.03) actuaría como soporte estructural clave.
Los indicadores técnicos muestran señales mixtas:
El RSI en 69.14 se encuentra en territorio neutral, mientras que el MACD sugiere una señal de compra.
Sin embargo, el Stochastic y los indicadores de momentum como “Bulls” y “Bears” apuntan a cierta presión vendedora.
Las medias móviles, tanto simples como exponenciales, en los períodos de 10, 20 y 50 días, respaldan un sesgo alcista con señales de compra.
En general, el mercado parece estar en pausa antes de catalizadores importantes, como los datos de empleo y posibles avances en la situación política francesa.